El debate entre seguridad y potencia.
La lucha a máscara contra cabellera durante muchos años ha
sido seguridad vs potencia, las primeras batallas las ganó por K.O. la potencia
de la máquina de vapor, la cual se veía como un gran caballo de hierro,
poderoso e indomable. A pesar de la gran potencia del vapor, la gente empezó a
buscar alternativas, pues el vapor quemaba a muchísimas personas, trabajadores
y usuarios, así fue como en 1816 a un reverendo escocés (Robert Stirling) se le
prendió el foco y diseñó el Ferrari de los motores, un motor que no necesita
combustible, no tiene gases de salida ni desperdicios peligrosos, y por si fuera
poco tiene un rendimiento superior al de cualquier otra cosa que involucre
calor, su tecnología es hermosa y simple, se basa en la expansión y contracción
de un gas que podría ser hidrógeno, helio o simplemente aire.
Demasiado bello para ser verdad, bueno a pesar de todas las
ventajas de este motor, le falta lo principal, poder, al motor Stirling lo que
le falta es potencia, podría andar por siempre pero nunca ganar una batalla.
Por eso el violento e indomable vapor le paso por encima al delicado equilibrio
de dilatación térmica.
El marcador se
encontraba 1 – 0 a favor del increíble Hulk, pero con el paso del tiempo, el
vapor colgó los guantes y cedió el paso a novato sensación de 1876, la gasolina, y el rugir del ciclo de Otto, quien
desempeño una carrera impecable hasta que nos dimos cuenta de sus repercusiones
ambientales y su escases. Entonces intentamos revivir modelos antiguos, adaptar
diferentes motores, e inventar nuevas tecnologías, pero después de las
eliminatorias, parece haber 2 finalistas dispuestos a abollarle la corona a la
gasolina: El Hidrógeno vs la Electricidad.
Y esta historia ya nos la sabemos, el hidrógeno, la hormiga atómica,
chiquito pero picante, tiene muchísimo poder, pero en un descuido terminas como
los Beatles (con miembros por todas partes). Y por otro lado la timidez y
consistencia de la electricidad, segura, confiable, pero no muy poderosa y difícil
de almacenar. Para sorpresa del público y contra todas las apuestas, parece que
los fabricantes sacrificaron la potencia por la seguridad y hasta nuevo aviso
los motores eléctricos parecen ser el nuevo campeón de las grandes ligas, porsupuesto su almacenamiento ha sido un problema y parecen apostar por usar celdas de hydrógeno para generar la diferencia de potencial necesaria, lo cual representaría una alianza para lograr un fin común y sorprendente.

Aunque muchas compañías de coches se han puesto así a combatir de que importa mas si la seguridad y la potencia creo que se explica bien de que podría tratarse de combinar las dos en buena medida para lograr un buen auto que sea tan seguro como potente
ResponderEliminarInteresante, todos los temas son muy buenos, la información esta muy digerible, al igual que imágenes y ejemplos, siento que lo único que falta, es un poco mas de tu opinión.
ResponderEliminarMuy Buen Blog